Nuestra Congregación es un don del Espíritu Santo a la Iglesia para colaborar con Dios en la obra de salvación en el mundo actual y para glorificar a Dios con nuestra vida.
La vocación a la vida Benedictina Misionera es un modo específico de vivir el Evangelio, palpable en la Regla de San Benito y en las Constituciones.
Somos llamadas para anunciar el Reino de Dios:
* Entre pueblos que todavía no conocen a Cristo
* Entre los que se alejaron de Dios

La peculiaridad de nuestra vida es la Búsqueda de Dios en:

Tiene la primacía de nuestra vida, a través de:

Lectio Divina
Liturgia de las Horas
Eucaristía
Guiadas por la Regla y la superiora:

Compartiendo el trabajo, la vida de fe y los bienes materiales.
El amor de Dios nos impele para proclamar el Reino:

Servir a los necesitados y despertar los corazones para Dios.
Nuestras vidas están impregnadas de la sabiduría de la RB, de esta obra antiquísima y actual comulgamos la mística benedictina que se entiende como:

* Vida en la presencia de Dios.

* Vida cristiana en búsqueda de conversión constante.

* Vida en la que se testimonian los valores benedictinos.

Para que en todo sea Dios glorificado. RB 57, 9